“Dentro, adiestrarse en la ecuanimidad; fuera, en la compasión.Dentro, los actos provocan pensamientos, los pensamientos dan lugar a sentimientos y éstos se tornan emociones que derivan en nuevos actos. Para el observador, los pensamientos son equivalentes. Ecuanimidad: recibirlos, verlos, dejarlos ir. Dentro, ecuanimidad.Fuera, los pensamientos promueven actos que se convierten en hechos y éstos provocan perturbaciones, convulsiones, choques, estrépitos. Compadecer. Llorar con otro. Anticipada, la salida de la existencia nos une y es terrible. Llorar sin que el llanto llegue a ser pensamiento. Aprender del animal su estar presente.Como las nubes en el otoño, los pensamientos pasan. Verlos pasar: ecuanimidad.”
Chantal Maillard, BÉLGICA. Editorial Pre-textos, 2011.

“Dentro, adiestrarse en la ecuanimidad; fuera, en la compasión.

Dentro, los actos provocan pensamientos, los pensamientos dan lugar a sentimientos y éstos se tornan emociones que derivan en nuevos actos. Para el observador, los pensamientos son equivalentes. Ecuanimidad: recibirlos, verlos, dejarlos ir. Dentro, ecuanimidad.

Fuera, los pensamientos promueven actos que se convierten en hechos y éstos provocan perturbaciones, convulsiones, choques, estrépitos. Compadecer. Llorar con otro. Anticipada, la salida de la existencia nos une y es terrible. Llorar sin que el llanto llegue a ser pensamiento. Aprender del animal su estar presente.

Como las nubes en el otoño, los pensamientos pasan. Verlos pasar: ecuanimidad.”

Chantal Maillard, BÉLGICA. Editorial Pre-textos, 2011.