Juan Vico sobre su novela recién publicada, Hobo ( Isla del Siltolá, 2012).

"Esta novela tiene 4 pilares: la música, el alcohol, el sexo y la culpa"

La última crisis había hecho mella en mí; se me empezó a caer el pelo a grandes mechones, los dolores de cabeza eran más molestos que antes, sobre todo por las mañanas, y mis nervios no se calmaban. Por el día escribía con las manos envueltas en trapos, porque no soportaba mi propio aliento sobre ellas.
Knut Hamsum, Hambre.
Nosotros matamos a Stella/ Marlen Haushofer

"Hace años me sucedió algo que me dejó reducida al estado de autómata que realiza su trabajo, que apenas sufre y que solo durante unos segundos vuelve a tansformarse en la mujer joven y vital que fue una vez. La línea conmovedora de la nuca de Wolfgang, las rosas en el jarrón blanco, una corriente de aire que abomba las cortinas, y, de repente, noto que todavía vivo.

Y luego está también lo otro que me llena de miedo, de espanto, y que me produce la sensación de que en el próximo instante algo me asaltará y destrozará la pared invisible.

 Sé que no puede suceder, pero vuelve a asediarme una y otra vez, me mira fijamente desde las caras extrañas de la calle, se yergue con el aullido de un perro, sube por mi nariz en la carnicería como hedor de sangre y me roza como una mano helada con la mirada de la cara rellena y alegre de Richard.

 Algo tuvo que pasarme hace años, desde entonces creo que no puedo soportar que, inconcebible para mi mente y mi razón, lo bueno y lo malo sean lo mismo. Para soportar este saber, se requeriría la fuerza vital de un gigante. Pero los gigantes no llegan a esta situación, ya que utilizan el contundente garrote en vez de la razón. Ellos optan por vivir. Los que piensan siempre tienen que renunciar a vivir, y los que viven no necesitan pensar. Nunca se llevará a cabo lo que podría remediarlo, pues quien tiene la fuerza de hacerlo no sé qué debe hacer y quien lo sabe es incapaz de actuar.”

Marlen Haushofer: Nosotros matamos a Stella. El quinto año. Traducción de Rosa Marta Gómez. Ediciones Siruela, 2008.

 

"Noche a noche oigo a lo lejos pasar todos los trenes. Veo en seguida el amanecer infiltrar, lentamente, en el cuarto, una luz sucia y triste."

María Luisa Bombal, La última niebla (1935)